
This historic Club was founded in the 19th Century
by engineers at the Rio Tinto copper mine. Always
a rustic course with oiled sand "greens"
Corta Atalaya was kept alive by successive mine
employees.
In 1990 the course was rebuilt on a new site, also
part of the mine, but now boasts seeded tees and
greens. Fairways are bare earth so the Club provides
carpets of artificial grass to facilitate play.
The course is 2,300 metres long with one par-5,
four par-4's and four par-3's.
Corta Atalaya está cargado de historia. No
en vano, su origen se remonta a finales del siglo
XIX, cuando fue fundado por técnicos ingleses
que trabajaban para la compañía minera
de Río Tinto. Hace una década el terreno
fue objeto de una reestructuración topográfica,
mejorando ostensiblemente con la siembra de greenes
y tees. Las calles continúan asentadas sobre
terreno pedragoso, y es necesario jugar con una
alfombrilla que se facilita en el club antes de
iniciar la partida.