Pocos
lugares de la geografía española manifiestan una
integración tan perfecta entre paisaje, desolación
y belleza, percibiéndose en todo su esplendor los estéticos
espejismos del desierto. La casi total ausencia de vegetación
sobre un sustrato calcinado por la persistente radiación
solar, en el que se tallan formas agresivas y agigantadas, conforman
este sombroso paisaje en el poniente andaluz.
Tabernas
fue durante años el lejano oeste europeo, la meca del spaghetti-western.
Sus escenarios naturales atrajeron a la industria del cine. Los
restos de aquella gloriosa época aun pueden verse en los
poblados vaqueros resucitados para visitas turísticas.
Un desierto de cine que se abre en el interior de la provincia
de Almería.
Fueron los romanos quienes dieron nombre a este lugar (Thabernax,
Thabernae) por el gran número de ventas y mesones que se
establecieron para abastecer a la tropa, prestar ayuda a los carruajes
y descanso a los caballos. El desierto de Tabernas es una árida
franja de casi 2000 km2 rodeada por las sierras de Filabres, Alhamilla
y las estribaciones de la Alpujarra almeriense. Este Paraje Natural
se sitúa en los términos municipales de Tabernas,
Gádor, Santa Cruz, Alboloduy y Gérgal y está
considerado como la única zona desértica propiamente
dicha de todo el continente europeo.
Ofrece una ingente y rica variedad de recursos ambientales, especialmente
geológicos. En cuanto a la flora y vegetación, contiene
un elevado número de endemismos y especies insólitas,
que sólo aparecen en él y en otros puntos de idéntica
caracterización climática de la vertiente mediterránea
norteafricana.
Bajo este paisaje se esconde un museo natural, vivo y único
en el contexto europeo por su interés para el estudio de
los procesos y formas erosivas de los últimos 8 millones
de años.
Su
situación geoestratégica la aíslan de las
corrientes húmedas del cercano Mediterráneo, provocando
una mínima pluviosidad, altas temperaturas medias a lo
largo de todo el año y uno de los mayores niveles de horas
de sol posibles. Las pocas lluvias suelen ser torrenciales, por
lo que la erosión es mayor formando los característicos
paisajes llamados "malpaís".
El desierto de Tabernas, por su similitud con los desiertos de
Norteamérica, fue utilizado entre los años 50 y
80 para el rodaje de numerosas películas del género
denominado Spaghetti Western, coproducciones hispano-italianas
que dio míticos títulos como La muerte tenía
un precio o Por un puñado de dólares. El director
italiano Sergio Leone y el actor-director Clint Eastwood convirtieron
Almería en el salvaje oeste europeo.
Pero Tabernas no sólo sirvió de marco para legendarios
duelos al sol. Películas como Lawrence de Arabia, Patton,
Conan o Indiana Jones y la última cruzada, también
encontraron aquí un grandioso decorado natural.