Las
depresiones de las sierras de Alhama y de Enmedio enmarcan,
al norte, el municipio de Periana, que en esta zona está
presidido por el pico de La Torca (1.499 metros), el de
la Umbría (1.352 metros) y el Puerto del Sol (1.100
metros). El terreno desciende hacia el sur, hasta el pantano
de la Viñuela, no sin antes arrellanarse en lomas
de menor altitud que las arriba señaladas, sobre
las que se extiende el núcleo urbano. Inmediatamente
después, el territorio se abarranca junto al curso
del río Guaro, antes de que éste lleve sus
aguas al pantano de La Viñuela, el único que
existe en esta comarca y el de mayor capacidad de toda la
provincia de Málaga.
En
un terreno en el que se integran picos de notable altitud,
cerros más amables de mediana altura y cotas mucho
más humildes, ya junto al pantano, y además
está surcado por varios ríos (Guaro, Seco,
Vilo, Sabar), no es extraño encontrarse con muy distintas
especies arbóreas y unos cultivos muy diversificados;
así, la espectacularidad orográfica de la
zona ofrece a la vez, según en qué lugares,
zonas de encinas, olivares, cereal, pastos, frutales –mención
especial para el melocotón-, cítricos y cuidadas
huertas allá donde el agua está próxima.
En el municipio de Periana hubo asentamientos humanos al
menos desde el Musteriense (Paleolítico inferior),
tal como lo confirman los vestigios encontrados en el Cerro
de Alcolea, cerca de Mondrón; en el cerro de El Fuerte
o en el abrigo de Marchamonas, en la zona norte, donde incluso
se han hallado restos pictóricos.
También
han sido hallados restos de talleres líticos en la
zona de Capellanía, junto a La Viñuela, lugar
que estuvo habitado hasta el inicio de la Edad del Bronce.
Estos hallazgos no constituyen ninguna sorpresa porque toda
la zona norte de la Axarquía estuvo ocupada por el
hombre desde la Prehistoria, y Periana no iba a ser una
excepción. Sin embargo no hay nada que haga pensar
en asentamientos romanos, a pesar del hallazgo de una moneda
de finales del siglo II a.C en el cerro de Capellanía.
Tampoco hay datos de Periana correspondientes a la época
árabe, durante la que se supone no fue más
que una alquería, que se cita en las crónicas
del tiempo como un simple lugar de paso de las tropas cristianas
que, provenientes de Archidona, acudieron en 1487 a la conquista
de Vélez. El pueblo no tomará naturaleza de
tal hasta que en 1761 la pequeña ermita de San Isidro
Labrador se convierte en parroquia, dejando así de
pertenecer a la jurisdicción Riogordo.
Los
efectos del tristemente famoso terremoto de Andalucía
(25 de diciembre de 1884), que afectó a una franja
de 200 kilómetros de longitud por 70 kilómetros
de anchura, se hicieron notar con enorme fuerza en Periana,
a pesar de no estar la localidad situada en el epicentro
del seísmo. Muchas casas se vinieron abajo y perecieron
58 vecinos. Ante semejante desastre, el Rey Alfonso XII
visitó el pueblo en enero de 1885 y destinó
una partida de 300.000 de pesetas para paliar los daños,
importe con el que se edificó la nueva iglesia y
un barrio.
Visitas
Destacadas:
Al ser Periana un pueblo fundado en el siglo XVIII y, además,
haber sufrido las consecuencias del fortísimo terremoto
de 1884, circunstancia que obligó a reconstruir un
buen número de edificios, su entramado urbano no
presenta ese rancio sabor morisco que distingue a tantos
otras localidades malagueñas. No obstante, sus calles
no están exentas de cierta gracia, sobre todo las
más antiguas, casi refractarias a la línea
recta y a la horizontalidad, frente a otras, más
actuales, en las que se nota el trazo a cordel porque tampoco
se trata de ir contra los tiempos.
En cualquier caso, es un pueblo abierto, de fisonomía
amable, casas blancas (algunas con esos zócalos que
ciertos puristas desestiman), plazas recoletas y de indudable
tradición andaluza. Y todo ello, añade un
mirador desde el que se divisa una impresionante extensión
de la comarca de la Axarquía; sólo por esto,
el pueblo, a modo de medida de referencia de la enormidad
del paisaje sobre el que se asoma, merece una relajada visita.
Como
monumento de interés cabe destacar la parroquia de
San Isidro, levantada tras el gran terremoto, lo mismo que
todo el barrio que la rodea. Consta de tres naves separadas
por arcos apuntados que descansan sobre columnas, y el exterior
es de ladrillo visto, según las normas del estilo
neomudéjar seguido en la construcción.
A menos de tres kilómetros del casco urbano se encuentran
los Baños de Vilo, que ya fueron utilizados por los
árabes debido a las propiedades curativas de sus
aguas cálcicas y nitrogenadas, indicadas contra todo
tipo de herpes, según rezaba la publicidad que se
hacía a finales del siglo XIX, cuando junto al manantial
existía una especie de casa de baños que explotaba
el lugar. A raíz de ciertos problemas derivados de
la propiedad de las instalaciones, éstas se deterioraron
y, finalmente, espués de haber realizado algunas
mejoras, una tormenta prácticamente acabó
con ellas en 1907. Desde hace unos años se realizan
trabajos de recuperación para su nueva puesta en
funcionamiento.
Cómo
Llegar:
Por la autovía del Mediterráneo (A-7; N-340)
se accede a la A.335 como hacia Vélez, pero sin entrar
en esta ciudad se continúa por la misma carretera
dirección Alhama de Granada. Al llegar a El Cruce
hay que desviarse por la A-6118, que conduce a Periana.
Datos
de Interés:
Superficie: 58,50 Km2
Número de habitantes: alrededor de 3.500
Gentilicio: perianenses. Apodo: los manga anchas
Visitas Destacadas: iglesia de San Isidro Labrador, Baños
de Vilo, nacimiento del río Guaro, vistas panorámicas
de la Axarquía
Situación Geográfica: al norte de la comarca
de la Axarquía, en el límite con la provincia
de Granada. El pueblo se halla a 550 metros de altitud sobre
el nivel del mar, dista 23 kilómetros de Vélez
y 48 de la capital malagueña. La zona registra una
precipitación media anual de 620 l/m2 y la temperatura
media se sitúa en 16º C
Información Turística: Ayuntamiento, plaza
de Andalucía, 1 (29710). Tlf: 952 536 167; Fax: 952
536 276. |
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