El
término municipal de Campillos se extiende por una
zona de grandes llanuras cuya horizontalidad se ve interrumpida
tan sólo por unos pequeños cerros que a la
vez que evitan la uniformidad del paisaje de algún
modo lo delimitan.
No
alcanzan grandes elevaciones –el cerro de mayor altitud,
el Barrancos, tiene 663 metros), pero le añaden al
entorno cierta variedad y algunos puntos de referencia.
Son tierras, por lo tanto, muy adecuadas para el cultivo
del cereal y el olivar, que de hecho ocupan la mayor parte
del municipio, a excepción de la zona de los cerros,
donde crece el monte bajo y el matorral.
Al sur del municipio el paisaje se enriquece con los embalses
del Guadalteba y del Guadalhorce, bajo cuyas aguas se encuentra
el ya desaparecido pueblo de Peñarrubia. El conjunto
de embalses, que se adentra en los municipios colindantes,
le añade al territorio una perspectiva muy distinta
de la que habitualmente presentan las tierras de secano.
Cerca del núcleo urbano existe un conjunto de lagunas
(Dulce, Salada, Capacete, Camuñas…) que se extienden
por una superficie protegida de 1.046 hectáreas.
Aunque estos humedales permanecen secos durante varios meses
al año, dado su alto valor ecológico han sido
declarados Reserva Natural por la Agencia de Medio Ambiente
de la Junta de Andalucía.
La
buena situación de Campillos como punto intermedio
entre Andalucía Oriental y Occidental, entre el Mediterráneo
y el Guadalquivir, y su equidistancia entre ciudades de
la importancia histórica de Ronda, Antequera y Osuna
(provincia de Sevilla), ha propiciado desde muy antiguo
el paso de personas y mercancías por estas tierras.
Así, y a tenor de los vestigios hallados en distintos
lugares de la zona (Castillones, Capacete, Capitán,
Moraleja, La Mezquita, Aljibejo y Romeroso, entre otros
puntos), desde el Neolítico hasta hoy, los asentamientos
humanos se han sucedido en Campillos prácticamente
sin interrupción. Especialmente abundantes son las
monedas romanas encontradas, pertenecientes a las épocas
de Octavio, Claudio, Trajano y Constantino, que demuestran
la existencia de algunos poblados que debieron ser destruidos
por las invasiones germánicas.
A
pesar de todos estos antecedentes, las primeras noticias
que hay sobre el origen del actual Campillos apuntan a que
fue en 1492 cuando, al amparo de la política repobladora
de los Reyes Católicos, se funda el pueblo por gentes
venidas de Teba y Osuna.
No mucho tiempo después (segunda mitad del siglo
XVI), el conglomerado humano aumenta de tal forma que es
necesario ampliar el núcleo urbano, en esta ocasión
de una manera más ordenada, es decir, apoyándose
en la línea recta para el trazado de las nuevas calles.
Campillos llega a superar en número de habitantes
a Teba, de la que dependía jurisdiccionalmente, y
en 1680 alcanza el privilegio de villazgo.
Recientemente (1975) quedó incorporado al término
municipal de Campillos el territorio que hasta esa fecha
había pertenecido al municipio de Peñarrubia,
el pueblo que desapareció bajo las agua del embalse
del Guadalteba.
Visitas
Destacadas:
La iglesia de Nuestra Señora del Reposo es el monumento
más sobresaliente de este pueblo. Construida a principios
del siglo XVI (1506) y modificada en el XVIII y en el XIX,
su magnífica portada barroca pasa por ser una de
las más interesantes y llamativas de toda la comarca
antequerana. El interior está dividido en tres naves,
con capillas de exuberante decoración. Destaca el
altar mayor, realizado en madera de pino y con ocho columnas
jónicas, presidido por la imagen de la Virgen del
Reposo, una notable talla de la escuela granadina del siglo
XVII. El reloj de la torre campanario fue realizado en 1631
por el carmelita antequerano fray Miguel del Santísimo
Sacramento.
La ermita de San Benito, del siglo XVII y reformada en el
XVIII, la ermita de Nuestra Señora de Belén
(siglo XVIII), la de Santa Ana (siglo XVI) y la de San Sebastián
(siglo XVII), costeada esta última por los ganaderos
del lugar, completan el itinerario histórico-artístico
de Campillos.
Los interesados por la arqueología pueden realizar
una visita a los yacimientos de Capacete (villa y termas
romanas), Castillón de Gobantes (época romana),
Cortijo La Cuesta (necrópolis romana) y Los Castillones,
donde hay restos de un poblado romano.
Cómo
Llegar:
Partiendo de la capital de la Costa del Sol, se toma la
A-357, que conduce directamente a Campillos sin necesidad
de ningún desvío. Si el desplazamiento se
realiza desde Antequera o desde algún punto de esta
comarca, no hay más que adentrarse en la A-92 y enlazar
después con la A-384. El primer pueblo por el que
se pasa en este último tramo es Campillos.
Datos
de Interés:
Superficie: 187,80 Km2
Número de habitantes: en torno a 8.000
Gentilicio: campilleros
Visitas Destacadas: iglesia de Nuestra Señora del
Reposo, ermita de San Benito, ermita de Nuestra Señora
de Belén, ermita de Santa Ana, yacimientos romanos
de Capacete, Castillón de Gobantes, Cortijo La Cuesta
y Los Castillos
Situación Geográfica: al oeste de la comarca
de Antequera, a 30 kilómetros de esta ciudad y a
70 de la capital de la provincia. El núcleo urbano
se asienta a unos 500 metros sobre el nivel de mar, la precipitación
media es de 510 l/m2 y la temperatura media anual se sitúa
en 15º C
Información Turística: Ayuntamiento, avenida
Santa María del Reposo, 7 (29320). Tlf: 952 722 168;
Fax: 952 723 105
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