Aunque
para el viajero el factor sorpresa ya se haya diluido un
tanto, puesto que para encontrarse en esta zona necesariamente
ha debido de familiarizarse con el paisaje serrano, Benadalid
le reserva el encanto de un pequeño pueblo blanco
que ha conservado su arquitectura popular –uno de sus mejores
atractivos- adaptada a un terreno montañoso que se
mira en el valle del Genal.
Las
mayores alturas que se observan en esta zona corresponden
al Peñón de Benadalid (1.116 m) y a la Loma
de la Sierra (1.137 m), ya en el vecino término municipal
de Benalauría. El pequeño casco urbano de
Benadalid está flanqueado por los arroyos del Frontón
y de Espichi, que sierra abajo se unen en el de Benamaya,
afluente directo del Genal. La frondosidad de la masa forestal
(alcornoques, pinos, encinas y castaños), más
abundante cuanto más cerca del río, cambia
se signo en los lugares cercanos al pueblo, donde predominan
el olivar, el viñedo y el cereal junto con los almendros.
Las primeras huellas históricas en Benadalid las
dejaron los celtas, una población que se sometió
al poder romano en el momento en que éste se instaló
en la zona, donde fue construida una fortaleza que, siglos
más tarde, aprovecharon los musulmanes.
Y
es en este punto donde ya aparecen datos históricos
más concretos sobre esta localidad, fundada en el
siglo VIII -recién desembarcados los árabes
en la península Ibérica- por la tribu bereber
Banu Jalid. El nombre de esta tribu derivó hacia
el de Ben Adalid (hijos de Jalid), que finalmente configuró
la denominación del pueblo.
Por su emplazamiento, fue durante siglos tierra fronteriza
entre moros y cristianos y, por lo tanto, escenario de enfrentamientos,
máxime si se tiene en cuenta que, con anterioridad,
durante un tiempo fue capital de la comarca Ta Kurnna, controlada
a la sazón por Omar Ben Hafsun, líder de la
sublevación de los muladíes contra la entonces
todopoderosa Córdoba. En 1485 fue conquistada por
el Marqués de Cádiz e incorporada al reino
de Castilla.
A
partir de esa fecha, la historia de este territorio corre
pareja con la de otros muchos pueblos de la provincia de
Málaga: convivencia pacífica de musulmanes
y cristianos durante unos años, rebelión y
expulsión de los moriscos, llegada de algunos cristianos
viejos, decadencia, abandono y, en esta zona, aprovechamiento
de la intrincada orografía por parte de los bandoleros
que en el siglo XIX hicieron de la serranía su particular
feudo.
Cómo
Llegar:
Las dos vías principales para acceder a este pueblo
desde la Costa del Sol parten de la autovía AP-7
o la antigua carretera N-340. Desde ambas se puede tomar,
saliendo de San Pedro de Alcántara, la A-376 dirección
Ronda, y antes de llegar a esta ciudad, desviarse por la
A-369 hasta Benadalid, tras dejar atrás Atajate.
También por la AP-7 o la N-340, en este caso desde
Manilva, parte la A-377 hacia Ronda, que conduce a Benadalid
después de pasar por Gaucín y Algatocín.
Datos
de Interés:
Superficie: 20,80 km2
Número de habitantes: 265 aproximadamente
Gentilicio: benalizos
Visitas Destacadas: Ayuntamiento, iglesia de San Isidoro,
castillo de Benadalid, museo El Alambique
Situación Geográfica: Situación geográfica:
en pleno Valle del Genal (comarca de Ronda), a 25 kilómetros
de la Ciudad del Tajo y a 145 de la capital de la provincia.
El casco urbano se halla a 690 metros sobre el nivel del
mar, la precipitación media anual supera los 1.170
l/m2 y la temperatura media se sitúa en los 14,6º
C
Información Turística: Ayuntamiento, plaza
Beni Al Jali, 1 (29493). Tlf: 952 152753; Fax: 952 152 802
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