El
territorio de Alozaina se extiende desde Sierra Prieta,
al norte, hasta el valle del Río Grande, al sur,
de tal modo que enlaza la vertiente oriental de la Serranía
de Ronda con el valle del Guadalhorce, dos zonas bien diferenciadas
entre sí que le confieren a estas tierras una notable
diversidad paisajística.
Los
más llamativos parajes del término municipal
de Alozaina se encuentran en la ladera de Sierra Prieta.
En esta zona se encuentra La Ventanilla, lugar al que se
accede por la pista forestal de la Cuesta de Pino Alto.
El recorrido es un recreo para la vista, si bien puede considerarse
una mera preparación hasta llegar al punto desde
el que se domina el valle del Guadalhorce, que aparece en
todo su esplendor a los pies del viajero.
Los vestigios hallados en la Cueva del Algarrobo (útiles
de caza) denotan que los primeros asentamientos humanos
en esta zona se remontan al Paleolitico, así como
también se han encontrado objetos de oro en un enterramiento
correspondiente a la Edad del Bronce. Pero habrá
que esperar hasta la romanización de la zona para
hablar con cierta propiedad de la existencia de un entramado
urbano y, en consecuencia, de una sociedad mínimamente
estructurada, a pesar de que iberos y fenicios también
dejaron su huella en estas tierras.
El
cualquier caso, los orígenes de la actual villa surgen
bajo la dominación musulmana, época en la
que se construyó el castillo del que hoy sólo
quedan algunas ruinas. El nombre del pueblo proviene del
árabe, y parece ser que se deriva del originario
Alhosaina, cuya traducción vendría a ser pequeño
castillo.
La actividad que se desarrolló en esta localidad
durante el período musulmán atrajo a más
habitantes de los que cabían en la sucinta fortificación
romana, y el conjunto urbano ensanchó sus límites
fuera de ella e incluso surgieron algunos arrabales, según
la dinámica habitual seguida en aquella época
por tantos otros pueblos.

Alozaina
cayó ante las tropas cristianas el 21 de junio de
1484, y lo hizo, según las crónicas, sin oponer
resistencia, conocedores sus habitantes de la dureza del
asedio al que se vio sometida la cercana ciudad de Alora.
Aun así, a los cinco días de haberse rendido
la plaza, y tras el asesinato de un noble cristiano, el
rey Fernando mandó talar toda la arboleda de la zona
e hizo incendiar la villa, motivo por el cual estuvo deshabitada
durante algunos años.
Una vez repoblada por cristianos viejos, la localidad vivió
un hecho histórico singular, ocurrido en 1570 bajo
el reinado de Felipe II.
Durante el levantamiento morisco de la Serranía de
Ronda, el pueblo fue atacado, y hallándose los hombres
extramuros dedicados a las labores del campo, la villa fue
defendida de los moriscos sublevados por las mujeres, entre
las que destacó por su arrojo María Sagredo,
a la que el rey nombró alférez de los tercios
españoles con graduación y empleo.
Visitas
Destacadas:
Dentro del conjunto urbano de Alozaina destaca la iglesia
parroquial de San Ana, una notable construcción de
finales del siglo XVIII, aunque debió iniciarse en
el siglo XVI según queda indicado en una inscripción.
No obstante, su estilo es claramente dieciochesco. Su planta
es de cruz latina y su interior está resuelto en
una sola nave con una sólida cubierta de madera.
Una portada de ladrillo rojo con arco de medio punto sobre
pilastras toscazas constituye el elemento decorativo más
sobresaliente de la fachada, en la que puede observarse
una inscripción en azulejos que rememora la conquista
del pueblo en 1484. La torre es de planta cuadrada y se
torna octogonal en el cuerpo de campanas.
El Arco de Alozaina, ubicado a la entrada del casco urbano
y de construcción bastante reciente (1951), se ha
convertido en uno de los elementos más significativos
de la villa, tal vez porque es una especie de homenaje a
la época morisca, cuyo rastro se percibe en muchos
rincones del pueblo. El antiguo castillo de esta localidad
tomó el nombre de María Sagredo, la heroína
que defendió el pueblo de la invasión morisca
con una encomiable valentía. De su estructura primigenia
sólo quedan parte de una torre y restos de la muralla,
lo demás es fruto de la reconstrucción realizada
a mediados del siglo XX, que permitió recuperarlo
para uso ciudadano. Aparte del trasunto histórico
que encierra, el castillo es ante todo un excepcional mirador
bajo el que se extiende la Hoya de Málaga.
En dirección hacia Casarabonela, a unos dos kilómetros
del casco urbano de Alozaina, en los Hoyos de los Peñones,
se encuentra uno de los escasos vestigios que existen en
el sur de la Península de la época mozárabe:
una celda eremítica excavada en una roca en torno
a los siglos IX y X, y en sus alrededores hay también
numerosas tumbas a distintos niveles, en un lugar de gran
frondosidad.

Cómo
Llegar:
Para llegar a Alozaina, si se parte de Málaga capital,
hay que tomar la carretera A-357. Inmediatamente después
de Cártama, se accede a la A-355 (dirección
Coín), y posteriormente a la A-366, a cuyo pie se
encuentra el pueblo.
Datos
de Interés:
Superficie: 34,50 Km2
Número de habitantes: unos 2.200
Gentilicio: pecheros
Visitas Destacadas: iglesia de Santa Ana, Arco de Alozaina,
Castillo de María Sagredo, Hoyos de los Peñones
Situación Geográfica: entre la comarca del
Valle del Guadalhorce, a la que pertenece, y la Serranía
de Ronda, a 52 kilómetros de Málaga capital
y a 41 de la ciudad de Ronda. El núcleo urbano se
encuentra 386 metros sobre el nivel del mar; la precipitación
media anual en la zona es de 700 l/m2 y la temperatura media
se sitúa en los 17 º C
Información Turística: Ayuntamiento, C/ Coín,
10 (29567), Tlf: 952 480 013; Fax: 952 480 923. |
|